Mientras, en el otro duelo del grupo, los dos equipos 'a priori' inferiores, Sporting y Anzhi, medían sus fuerzas en el José Alvalade. Ambos clubes llegaban a la cita igualados en la tabla con dos puntos, lo que añadía al duelo un interés aún mayor. Con todos sus hombres a disposición, Sã Pinto planteó un choque intenso y físico, mientras que Hiddink, mucho más defensivo, plantó una poblada línea defensiva sobre el césped. Con estas declaraciones de intenciones echó a rodar el cuero, pronto monopolizado por el conjunto luso. Muy superiores en el centro del campo, los 'leones' de Lisboa se merendaron minuto a minuto al bloque ruso, que fue reculando cada vez más y más hacia su portería hasta que quedó prácticamente limitado a su área. Para colmo, el césped, en bastante mal estado, presentaba su peor aspecto en los aledaños de la meta de Gabulov, lo que dificultaba seriamente el posicionamiento de los zagueros rusos. Así, se acabaron reuniendo todos los ingredientes necesarios para que el Sporting abriese la lata. Fue precisamente un ruso, Izmailov, quien lo logró. A partir de ahí, monólogo de los lusos, apenas afectados por la rápida reacción del Anzhi (Jucilei empató apenas dos minutos después del 1-0), que no se vería truncado ni con el cambio de campo tras la reanudación. Especialmente destacado fue el papel de Carriço en el segundo acto, autor de dos goles, a los que se unieron otro de Van Wolfswinkel y uno más de Xãndao. Etoo maquilló el resultado entre medias del aluvión de goles. Al final, 5-2 que lanza al Sporting a la primera plaza del grupo con 5 puntos y envía al Anzhi al farolillo rojo, con dos.
martes, 22 de mayo de 2012
Jornada 3. Grupo E. Mario Gómez pone al Liverpool en el alambre.
Mientras, en el otro duelo del grupo, los dos equipos 'a priori' inferiores, Sporting y Anzhi, medían sus fuerzas en el José Alvalade. Ambos clubes llegaban a la cita igualados en la tabla con dos puntos, lo que añadía al duelo un interés aún mayor. Con todos sus hombres a disposición, Sã Pinto planteó un choque intenso y físico, mientras que Hiddink, mucho más defensivo, plantó una poblada línea defensiva sobre el césped. Con estas declaraciones de intenciones echó a rodar el cuero, pronto monopolizado por el conjunto luso. Muy superiores en el centro del campo, los 'leones' de Lisboa se merendaron minuto a minuto al bloque ruso, que fue reculando cada vez más y más hacia su portería hasta que quedó prácticamente limitado a su área. Para colmo, el césped, en bastante mal estado, presentaba su peor aspecto en los aledaños de la meta de Gabulov, lo que dificultaba seriamente el posicionamiento de los zagueros rusos. Así, se acabaron reuniendo todos los ingredientes necesarios para que el Sporting abriese la lata. Fue precisamente un ruso, Izmailov, quien lo logró. A partir de ahí, monólogo de los lusos, apenas afectados por la rápida reacción del Anzhi (Jucilei empató apenas dos minutos después del 1-0), que no se vería truncado ni con el cambio de campo tras la reanudación. Especialmente destacado fue el papel de Carriço en el segundo acto, autor de dos goles, a los que se unieron otro de Van Wolfswinkel y uno más de Xãndao. Etoo maquilló el resultado entre medias del aluvión de goles. Al final, 5-2 que lanza al Sporting a la primera plaza del grupo con 5 puntos y envía al Anzhi al farolillo rojo, con dos.
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