Una de las eliminatorias a priori más igualadas
y atractivas de los octavos de final. El campeón holandés llega pleno de moral
tras pasar como primero en el que, tanto por nombre como por nivel real de los
equipos, puede haber sido el “grupo de la muerte” de la primera ronda de la
competición. Málaga (segundo de la Liga española), Borussia (campeón de la
Bundesliga) e Inter (segundo de la Serie A) fueron los conjuntos que le tocaron
a los de De Boer en el sorteo de Nyon, por lo que las posibilidades de acceder
a los octavos parecían bastante pequeñas para los de Amsterdam. Tras caer en el
primer partido en el Signal Iduna Park de Dortmund, el Amsterdam Arena fue
testigo de una tremenda goleada al Málaga (4-0) que hizo creer a los ajacied, pero los dos siguientes
encuentros frente al Inter, colista del grupo, se saldaron con un punto de seis
posibles que dejaron a los holandeses sin apenas opciones de clasificación.
Entonces, cuando todo parecía perdido, una épica e inesperada victoria en La
Rosaleda ante el líder hizo a los de De Boer depender de sí mismos en un último
partido agónico en casa ante el Borussia, que también se jugaba la vida. Era un
duelo a cara o cruz en el que los locales debían ganar para pasar de ronda, y
finalmente lo acabaron logrando en un partido lleno de sufrimiento que hizo
estallar de júbilo al Amsterdam Arena, pues a la victoria ajacied se le sumó una inesperada derrota del Málaga en San Siro
que convertía al Ajax en primero.
Por tanto, podemos decir que el Ajax de De Boer es un equipo
algo irregular, aunque si algo ha demostrado hasta ahora es que en los partidos
grandes no se amilana sino todo lo contrario, y eso es algo que puede ser
determinante ahora que llegan las eliminatorias. En cualquier caso, no se trata
de uno de los favoritos del torneo, y aunque cuenta con una plantilla
compensada y de bastante calidad, con nombres como los de Stekelenburg,
Vertonghen, Anita o Eriksen, la juventud y consiguiente inexperiencia del
equipo puede jugarle una mala pasada en determinados momentos.
En cuanto al Betis, es un equipo mucho más
fiable y sólido, no en vano fue el campeón del torneo de la regularidad en
España y no se ha separado de las dos primeras plazas de su grupo en ningún
momento. De hecho, su trayectoria en Champions hasta la última jornada era
inmaculada, invicto y comandando el grupo, pero la victoria del Apoel en el
Benito Villamarín le acabó condenando a una segunda plaza que probablemente no
merecía. Cosas del fútbol, puede que finalmente incluso le haya venido bien esa
derrota, pues los chipriotas se enfrentarán a uno de los cocos del torneo, el
Sporting de Lisboa, en principio superior al Ajax al que se van a enfrentar los
de Pepe Mel. Será importante para los verdiblancos mantener su solidez fuera de
casa, donde suelen encajar pocos goles y casi siempre anotan, algo que se
presume fundamental en estas rondas eliminatorias en las que un tanto puede
separar la gloria del fracaso.
En resumen, cruce muy igualado en el que parece imposible
señalar un favorito, pues aunque el Ajax se impuso en un grupo complicadísimo,
es una incógnita el rendimiento que puede tener a estas alturas, en las que
probablemente el Betis sí puede ofrecer más garantías al ser un equipo más
hecho.
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