Sorpresa mayúscula para abrir fuego en la primera fecha de octavos de final de la Liga de Campeones douglasiana. Después de dos combates nulos en Veltins-Arena y Benito Villamarín, el tercer choque de ida confrontaba a Olympique de Lyon y Anorthosis Famagusta en un egregio escenario, el Stade de Gerland, familiarizado a las grandes noches europeas en las últimas campañas. Sobre el césped, un Olympique sumido en un mar de dudas, nostálgico de tiempos pretéritos, y el novel Anorthosis, totalmente desacostumbrado al gran artificio del torneo douglasiano y titubeante en territorio ajeno. En la gradas, una afición local recelosa de su equipo y una hinchada visitante tan pasional y ardiente como siempre que iluminaba el coliseo francés con bengalas y ambientaba el escenario con sus sonoros cánticos.
En este contexto dio comienzo un encuentro poco propicio para los pronósticos. Si acaso, la tradicional solvencia del Olympique en su estadio, la mayor calidad individual de sus jugadores y el casi nulo bagaje de la escuadra chipriota en sus desplazamientos por el viejo continente señalaban al conjunto local como favorito para alzarse con el triunfo a la conclusión del choque. No obstante, la contienda comenzó del mismo modo en que lo hicieron los otros dos partidos disputados en el día: marcada por la cautela y el respeto, con una ligera intención ofensiva del equipo local que, en cualquier caso, poco peligro real trasladaba al rival. Alcanzada la media hora de encuentro las cosas empezaron a cambiar. El Anorthosis desterró sus temores y complejos y comenzó a desmelenarse cuando conseguía recuperar el balón. Consecuentemente, los contragolpes de los hombres de Ronny Levy empezaron a funcionar y sembrar el pánico en Gerland. El Lyon parecía incapaz de encontrar soluciones, y poco a poco fue diluyéndose sobre el terreno de juego.
Mientras, el poderío ofensivo del cuadro visitante crecía incesantemente, generando ocasiones de gol cada vez más claras, entre las que destacó un larguero del ariete Ioannis Okkas. Ya entrada la segunda parte, la situación no había cambiado, y dos disparos casi seguidos del mediapunta Vincent Laban que se estrellaron en la madera se convirtieron en preludio del momento clave del choque. En apenas unos segundos, el signo del partido cambió de forma irremediable. Primero, pudo haber sido el cuadro galo el equipo que diese un golpe de efecto en el encuentro, cuando el punta argentino Lisandro López dispuso de una formidable ocasión que no pudo resolver ante un magistral Kozacik. Acto seguido, el turno de sentenciar fue para un Anorthosis que, esta vez sí, no erró. Tuvo que ser uno de los que a priori estaban destinados a ser actores secundarios partiendo desde el banquillo, Marquinhos, quien abriese la lata con un majestuoso disparo ajustado que, tras besar el poste, se introdujo en la portería de Hugo Lloris. El luminoso señalaba por aquel entonces el minuto 78. Demasiado tarde ya para un Olympique que nunca se había llegado a encontrar cómodo sobre la hierba. Los últimos diez minutos se convirtieron en una apoteósica celebración para una afición chipriota que ya se frota las manos con un resultado (0-1) que hace el sueño del Anorthosis un poco más real.
FC OLYMPIQUE LYONNAIS 0
ANORTHOSIS FAMAGUSTA FC 1
(Stade de Gerland, 40.946 esp)
OLY: Lloris, Reveillere, Cris, Lovren, Cissokho, Källstrom (Briand, min.82), Gonalons, M. Bastos (Belfodil, min.89), Gourcouff, Lacazette (Gomis, min.76) y Lisandro López.
ANO: Kozacik, Janicio Martins, Sprockel, Colin, Marko Andic, Makris, Laban (Sielis, min.80), Rezek, R. Laborde (Marquinhos, min.66), Evandro Roncatto y Okkas (Tomasic, min.86).
GOLES: 0-1, Marquinhos (min. 78)
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miércoles, 14 de mayo de 2014
lunes, 12 de mayo de 2014
Anorthosis - Olympique de Lyon: Rezek y Roncatto lideran la revolución chipriota
La segunda eliminatoria que depararon los bombos douglasianos es una de las que menos interés han despertado entre los espectadores neutrales. Dos equipos dominadores en sus países pero uno, el Anorthosis, sin mucho pedigrí a nivel europeo, y otro, el Olympique de Lyon, para el que cualquier tiempo pasado fue mejor en la Liga de Campeones.Aunque analizando hombre por hombre, libra por libra, el equipo de Rémi Garde parece superior, lo cierto es que el Anorthosis está un escalón por encima de los franceses, que son según lo visto hasta ahora el equipo más flojo de los octavos (son el conjunto con menos puntos de los clasificados y tienen una de las peores diferencias de goles de la competición).
Con Roncatto al mando, y con Rezek y Okkas aportando los goles, los chipriotas son un equipo muy solidario y comprometido, que hace del Antonis Papadopoulos un auténtico fortín en el que todavía no conocen otra cosa que no sea la victoria, algo que hay que tener muy en cuenta si consideramos que los visitantes han sido Arsenal, Atleti y Olympiacos. Sin embargo, fuera de casa su rendimiento pierde muchos enteros, y su cosecha fuera de Chipre es de un solo punto, el conquistado en la primera jornada en el Emirates. Los siete goles que recibió en otra de sus salidas, al Vicente Calderón, empañan la actuación de una defensa que encajó solo cuatro goles en los otros cinco partidos. Un equipo por tanto muy competitivo y que tiene como principal baza frente a los transatlánticos europeos la fortaleza de un estadio hasta ahora inexpugnable.
Por otro lado, al Lyon se le pusieron las cosas difíciles desde el principio. La presencia del todopoderoso Sunderland en su grupo le relegaba casi de primeras a la lucha por el segundo puesto, en la que tampoco era favorito frente al Villarreal (tercero en España), y menos después de recibir una severa goleada en el partido inaugural en el Madrigal (7-2) y de perder en Gerland frente al Sunderland (1-2). Su clasificación se cimentó en los dos choques frente al Celtic, en los que consiguió seis de los siete puntos con los que terminó la fase de grupos y que le permitieron acceder a octavos al superar a los escoceses, también con siete puntos, por el goal-average. Rémi Garde cuenta con hombres de nivel en su plantilla como el guardameta Lloris, Gourcouff en la mediapunta o Gomis en la delantera, pero no consigue sacarles el máximo rendimiento y sería una sorpresa que dejasen en la cuneta a un equipo mucho más conjuntado como es el Anorthosis.
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Anorthosis-Olympique de Lyon,
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