martes, 13 de mayo de 2014

AC Milan - Málaga: La quimera de Al-Thani echa un pulso a la eternidad.

Una irrefrenable corriente de optimismo se ha establecido en la Costa del Sol en los últimos meses. Desde que el jeque qatarí Abdullah Al-Thani decidiese tomar las riendas del Málaga C.F. e invertir sus codiciados petrodólares en un arriesgado y entusiasmante proyecto para el club, todo ha ido de cara para el conjunto boquerón. Primero fueron desembarcando, sin prisa pero sin pausa, una hilera de ilusionantes futbolistas dispuestos a cambiar para siempre el sino del club malacitano de la mano de uno de los comandantes mejor reputados para semejante tarea, el 'Ingeniero' Manuel Pellegrini. Después fueron acumulándose los resultados positivos hasta que, al final de la pasada temporada, la cosecha había dado como fruto un subcampeonato liguero y, por primera vez en la historia del club, una plaza en la Liga de Campeones para el curso siguiente.

Ahora, el conjunto andaluz ha dado un paso más en su audaz andanza y se ha colado entre la hidalguía del fútbol europeo tras completar una fantástica liguilla en la que ha dejado en la cuneta a históricos del viejo continente como Inter de Milán o Borussia de Dortmund. Un fútbol alegre, vistoso (claro producto de la innegociable concepción estética del balompié de la que siempre ha hecho gala Pellegrini) y la falta de presión son los principales argumentos que respaldan la propuesta futbolística de un conjunto blanquiazul que no deja de soñar.

Llegado a este punto, será el AC Milan, un club de notabilísimo linaje, de imponente historial en la máxima competición europea (siete títulos le amparan), el encargado de calibrar si las aspiraciones de la escuadra malacitana constituyen una realidad estrechamente ligada al éxito o si, por el contrario, no son más que un pasajero delirio de grandeza. Clasificado para los octavos de final como primero del Grupo B, el conjunto 'rossonero' ha completado la liguilla con una solvente trayectoria sólo deslucida por el 0-3 que el Schalke 04 le endosó en San Siro. Pero al margen de este tropiezo, la andadura de la escuadra entrenado por Massimiliano Allegri ha sido, sin lugar a dudas, sólida y fiable. No en vano, los transalpinos han accedido a esta primera ronda eliminatoria como el segundo equipo que menos goles ha concedido (apenas 6 en los 6 choques disputados). Por si esta fiabilidad no fuese suficiente aval para los italianos, nadie debe olvidar  el enorme potencial del que dispone Allegri en la parecela ofensiva, donde podrá alinear a toda su pléyade de astros: Zlatan Ibrahimovic, Alexandre Pato, Antonio Cassano y Robinho. Además, también tendrá a su disposición dos variantes más: la veteranía de Filippo Inzaghi y Maxi López, y la juventud y el descaro de Stephan El Shaarawy.

Así pues, un escollo muy difícil de sortear aparece en el camino del nuevo Málaga de Al-Thani. Sin embargo, aunque la grandiosa tradición de su rival  imponga respeto en  la Costa del Sol, la ilusión, el deseo y el hambre de los pupilos de Pellegrini parecen convincentes premisas para una afición que sueña con que el próximo miércoles, una vez más, el himno de la Champions embruje La Rosaleda.

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