Batalla irresoluta en La Rosaleda. La ilusión en torno al partido y, sobre todo, al Málaga de Pellegrini y sus posibilidades frente al todopoderoso AC Milan se habían disparado. Sin embargo, por algún caprichoso designio del destino, la magia de las grandes noches europeas se olvidó de pasar por Málaga. Ninguno de los veintidós futbolistas que comparecieron sobre el césped estuvieron encantados por el duende que acompaña a las grandes gestas futbolísticas. De esta forma, el choque de ida de octavos de final que midió a Málaga y Milan en territorio malacitano quedó en una igualada sin goles que dejó al público con un agridulce sabor de boca. Por un lado, el espectáculo, pese a tratarse de un choque que ofreció alternativas y algunas ocasiones de gol, no acabó de ser ese hermoso ejercicio de fútbol que podía presuponerse. Por otro, sin embargo, el resultado final no acaba de ser malo para un Málaga que partía en la eliminatoria por debajo de su rival en lo que a favoritismo se refiere.
Así, el choque dio comienzo con ambos equipos cohibidos por los miedos y tomando muchas precauciones en la retaguardia. Tal vez demasiadas para los casi 30.000 espectadores que colmaban las gradas de La Rosaleda y que veían como, alcanzada la media hora de encuentro, las oportunidades de gol habían brillado por su ausencia. Apenas algún tímido acercamiento de la punta de lanza dispuesta por Pellegrini (Rondón-Cazorla-Joaquín) y las siempre peligrosas y geniales apariciones del ariete sueco Zlatan Ibrahimovic maquillaban un romo espectáculo. Esta misma tónica se mantuvo en el segundo acto, cuando los dos entrenadores empezaron a mover ficha con vistas a protegerse y conservar lo conseguido o, más bien, no perder lo que no se había perdido durante todo el choque. Las sustituciones cortaron definitivamente el poco ritmo que la contienda había tenido, de modo que la recta final se convirtió en un páramo futbolístico en el que las revoluciones fueron disminuyendo hasta que el colegiado señaló el camino de los vestuarios con un empate sin goles. La magia tendrá que esperar. San Siro dictará sentencia.
MÁLAGA CF 0
AC MILAN 0
(La Rosaleda, 29.989 esp)
MAL: Caballero, Jesús Gámez, Mathijsen, Demichelis, Monreal, Toulalan, Maresca, Joaquín (Weligton, min.85), Cazorla, Isco (Eliseu, min.72) y Salomón Rondón (Seba Fernández, min.83).
ACM: Abbiati, Abate, Bonera, Thiago Silva, Antonini, Gattuso, Ambrosini (Aquilani, min.75), Seedorf, Kevin Prince Boateng (Nocerino, min.70), Emanuelson e Ibrahimovic (Pato, min. 68).
jueves, 15 de mayo de 2014
miércoles, 14 de mayo de 2014
Fuego chipriota en Gerland.
Sorpresa mayúscula para abrir fuego en la primera fecha de octavos de final de la Liga de Campeones douglasiana. Después de dos combates nulos en Veltins-Arena y Benito Villamarín, el tercer choque de ida confrontaba a Olympique de Lyon y Anorthosis Famagusta en un egregio escenario, el Stade de Gerland, familiarizado a las grandes noches europeas en las últimas campañas. Sobre el césped, un Olympique sumido en un mar de dudas, nostálgico de tiempos pretéritos, y el novel Anorthosis, totalmente desacostumbrado al gran artificio del torneo douglasiano y titubeante en territorio ajeno. En la gradas, una afición local recelosa de su equipo y una hinchada visitante tan pasional y ardiente como siempre que iluminaba el coliseo francés con bengalas y ambientaba el escenario con sus sonoros cánticos.
En este contexto dio comienzo un encuentro poco propicio para los pronósticos. Si acaso, la tradicional solvencia del Olympique en su estadio, la mayor calidad individual de sus jugadores y el casi nulo bagaje de la escuadra chipriota en sus desplazamientos por el viejo continente señalaban al conjunto local como favorito para alzarse con el triunfo a la conclusión del choque. No obstante, la contienda comenzó del mismo modo en que lo hicieron los otros dos partidos disputados en el día: marcada por la cautela y el respeto, con una ligera intención ofensiva del equipo local que, en cualquier caso, poco peligro real trasladaba al rival. Alcanzada la media hora de encuentro las cosas empezaron a cambiar. El Anorthosis desterró sus temores y complejos y comenzó a desmelenarse cuando conseguía recuperar el balón. Consecuentemente, los contragolpes de los hombres de Ronny Levy empezaron a funcionar y sembrar el pánico en Gerland. El Lyon parecía incapaz de encontrar soluciones, y poco a poco fue diluyéndose sobre el terreno de juego.
Mientras, el poderío ofensivo del cuadro visitante crecía incesantemente, generando ocasiones de gol cada vez más claras, entre las que destacó un larguero del ariete Ioannis Okkas. Ya entrada la segunda parte, la situación no había cambiado, y dos disparos casi seguidos del mediapunta Vincent Laban que se estrellaron en la madera se convirtieron en preludio del momento clave del choque. En apenas unos segundos, el signo del partido cambió de forma irremediable. Primero, pudo haber sido el cuadro galo el equipo que diese un golpe de efecto en el encuentro, cuando el punta argentino Lisandro López dispuso de una formidable ocasión que no pudo resolver ante un magistral Kozacik. Acto seguido, el turno de sentenciar fue para un Anorthosis que, esta vez sí, no erró. Tuvo que ser uno de los que a priori estaban destinados a ser actores secundarios partiendo desde el banquillo, Marquinhos, quien abriese la lata con un majestuoso disparo ajustado que, tras besar el poste, se introdujo en la portería de Hugo Lloris. El luminoso señalaba por aquel entonces el minuto 78. Demasiado tarde ya para un Olympique que nunca se había llegado a encontrar cómodo sobre la hierba. Los últimos diez minutos se convirtieron en una apoteósica celebración para una afición chipriota que ya se frota las manos con un resultado (0-1) que hace el sueño del Anorthosis un poco más real.
FC OLYMPIQUE LYONNAIS 0
ANORTHOSIS FAMAGUSTA FC 1
(Stade de Gerland, 40.946 esp)
OLY: Lloris, Reveillere, Cris, Lovren, Cissokho, Källstrom (Briand, min.82), Gonalons, M. Bastos (Belfodil, min.89), Gourcouff, Lacazette (Gomis, min.76) y Lisandro López.
ANO: Kozacik, Janicio Martins, Sprockel, Colin, Marko Andic, Makris, Laban (Sielis, min.80), Rezek, R. Laborde (Marquinhos, min.66), Evandro Roncatto y Okkas (Tomasic, min.86).
GOLES: 0-1, Marquinhos (min. 78)
En este contexto dio comienzo un encuentro poco propicio para los pronósticos. Si acaso, la tradicional solvencia del Olympique en su estadio, la mayor calidad individual de sus jugadores y el casi nulo bagaje de la escuadra chipriota en sus desplazamientos por el viejo continente señalaban al conjunto local como favorito para alzarse con el triunfo a la conclusión del choque. No obstante, la contienda comenzó del mismo modo en que lo hicieron los otros dos partidos disputados en el día: marcada por la cautela y el respeto, con una ligera intención ofensiva del equipo local que, en cualquier caso, poco peligro real trasladaba al rival. Alcanzada la media hora de encuentro las cosas empezaron a cambiar. El Anorthosis desterró sus temores y complejos y comenzó a desmelenarse cuando conseguía recuperar el balón. Consecuentemente, los contragolpes de los hombres de Ronny Levy empezaron a funcionar y sembrar el pánico en Gerland. El Lyon parecía incapaz de encontrar soluciones, y poco a poco fue diluyéndose sobre el terreno de juego.
Mientras, el poderío ofensivo del cuadro visitante crecía incesantemente, generando ocasiones de gol cada vez más claras, entre las que destacó un larguero del ariete Ioannis Okkas. Ya entrada la segunda parte, la situación no había cambiado, y dos disparos casi seguidos del mediapunta Vincent Laban que se estrellaron en la madera se convirtieron en preludio del momento clave del choque. En apenas unos segundos, el signo del partido cambió de forma irremediable. Primero, pudo haber sido el cuadro galo el equipo que diese un golpe de efecto en el encuentro, cuando el punta argentino Lisandro López dispuso de una formidable ocasión que no pudo resolver ante un magistral Kozacik. Acto seguido, el turno de sentenciar fue para un Anorthosis que, esta vez sí, no erró. Tuvo que ser uno de los que a priori estaban destinados a ser actores secundarios partiendo desde el banquillo, Marquinhos, quien abriese la lata con un majestuoso disparo ajustado que, tras besar el poste, se introdujo en la portería de Hugo Lloris. El luminoso señalaba por aquel entonces el minuto 78. Demasiado tarde ya para un Olympique que nunca se había llegado a encontrar cómodo sobre la hierba. Los últimos diez minutos se convirtieron en una apoteósica celebración para una afición chipriota que ya se frota las manos con un resultado (0-1) que hace el sueño del Anorthosis un poco más real.
FC OLYMPIQUE LYONNAIS 0
ANORTHOSIS FAMAGUSTA FC 1
(Stade de Gerland, 40.946 esp)
OLY: Lloris, Reveillere, Cris, Lovren, Cissokho, Källstrom (Briand, min.82), Gonalons, M. Bastos (Belfodil, min.89), Gourcouff, Lacazette (Gomis, min.76) y Lisandro López.
ANO: Kozacik, Janicio Martins, Sprockel, Colin, Marko Andic, Makris, Laban (Sielis, min.80), Rezek, R. Laborde (Marquinhos, min.66), Evandro Roncatto y Okkas (Tomasic, min.86).
GOLES: 0-1, Marquinhos (min. 78)
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Oporto - Arsenal: Los dragones asustan en Londres.
Una vez más, al Arsenal le toca bailar con la más fea. Como viene siendo costumbre en las últimas campañas, desgraciadamente para la parroquia 'gunner', la suerte ha sido implacable con ellos en el sorteo de los octavos de final de la Liga de Campeones dougeliana y ha vuelto a emparejar al equipo londinense con uno de los 'cocos' del bombo. En esta ocasión, ha sido el Oporto, el segundo mejor equipo de la fase de grupos, el conjunto que la fortuna ha reservado al equipo británico para medirse en duelo a vida o muerte. Además, la temida escuadra portuguesa contará con el apoyo de su público en el siempre definitorio partido de vuelta, hecho que, a todas luces, parece que convertirá la eliminatoria en una severísima penitencia que el Arsenal habrá de soportar si quiere volver a pisar los cuartos de final de la competición continental de mayor rango.
En cualquier caso, el tiempo para lamentaciones ya pasó en Londres, donde ahora se mira hacia el determinante encuentro de ida (que se disputará en feudo 'gunner') con confianza y seguridad. Tras el doble varapalo que supuso para los hombres de Arséne Wenger tanto la derrota en la última fecha de liguilla que les relegó a la segunda posición del Grupo D (cayeron 2-1 ante el Anorthosis, que se aupó hasta la primera plaza), como el emparejamiento con el temido Oporto apenas unos días después , la fe ha regresado al vestuario del Arsenal gracias al tremendo apoyo recibido por su hinchada en los últimos días y, sobre todo, a la encomiable labor que el cuerpo técnico del club está realizando en lo referente a motivación y autoconfianza. Wenger y sus ayudantes están recurriendo a vídeos de los partidos del equipo en la pasada Premier League para demostrar a sus futbolistas que, si pudieron alcanzar el subcampeonato liguero doméstico hace apenas
unos meses (logrando, además, discutir el título al temible Sunderland de Steve Bruce hasta la penúltima jornada), también pueden dar la campanada en la primera ronda eliminatoria de la Liga de Campeones y acabar con la andadura del Oporto por el torneo. Asimismo, la gran estrella del equipo, Robin Van Persie, ha superado definitivamente las molestias que le lastraron en las últimas semanas y se encuentra ya a pleno rendimiento. Junto a él, grandes nombres como Theo Walcott, Thomas Rosicky o Jack Wilshere liderarán al batallón bitránico en su dura contienda.
Mientras, el Oporto de Vítor Pereira llega al cruce como una auténtica centella, a un vertiginoso ritmo de crucero con el que arrasó en el campeonato liguero luso y con el que también ha dinamitado el Grupo C de liguilla de la Liga de Campeones. Primero con solvencia, el cuadro luso ha obtenido 13 puntos de los 18 posibles (tan sólo el Otelul Galati ha logrado un botín mayor) y ha concluido la fase de grupos con magníficas sensaciones al derrotar con consistencia al Olympique de Marsella (3-1) en un duelo que dirimía la primera plaza del grupo. Igualmente, el plantel de Pereira es, con poco margen para las dudas, uno de los más compensados y potentes de la competición, con figuras como Jõao Moutinho, Hulk o James Rodríguez. A éstas se ha unido ahora un ilustre del club portugués, Lucho González, quien ha regresado a la que fue su casa en calidad de cedido con la misión se suplir la baja de Fernando Belluschi, enviado en préstamo al Génova.
De esta forma, Douglas será testigo de una eliminatoria de muchos quilates que tendrá su primer asalto en el Emirates Stadium para, finalmente, dilucidar en Do Dragão qué equipo pasará a formar parte del selecto club de los ocho mejores de Europa.
En cualquier caso, el tiempo para lamentaciones ya pasó en Londres, donde ahora se mira hacia el determinante encuentro de ida (que se disputará en feudo 'gunner') con confianza y seguridad. Tras el doble varapalo que supuso para los hombres de Arséne Wenger tanto la derrota en la última fecha de liguilla que les relegó a la segunda posición del Grupo D (cayeron 2-1 ante el Anorthosis, que se aupó hasta la primera plaza), como el emparejamiento con el temido Oporto apenas unos días después , la fe ha regresado al vestuario del Arsenal gracias al tremendo apoyo recibido por su hinchada en los últimos días y, sobre todo, a la encomiable labor que el cuerpo técnico del club está realizando en lo referente a motivación y autoconfianza. Wenger y sus ayudantes están recurriendo a vídeos de los partidos del equipo en la pasada Premier League para demostrar a sus futbolistas que, si pudieron alcanzar el subcampeonato liguero doméstico hace apenas
unos meses (logrando, además, discutir el título al temible Sunderland de Steve Bruce hasta la penúltima jornada), también pueden dar la campanada en la primera ronda eliminatoria de la Liga de Campeones y acabar con la andadura del Oporto por el torneo. Asimismo, la gran estrella del equipo, Robin Van Persie, ha superado definitivamente las molestias que le lastraron en las últimas semanas y se encuentra ya a pleno rendimiento. Junto a él, grandes nombres como Theo Walcott, Thomas Rosicky o Jack Wilshere liderarán al batallón bitránico en su dura contienda.
Mientras, el Oporto de Vítor Pereira llega al cruce como una auténtica centella, a un vertiginoso ritmo de crucero con el que arrasó en el campeonato liguero luso y con el que también ha dinamitado el Grupo C de liguilla de la Liga de Campeones. Primero con solvencia, el cuadro luso ha obtenido 13 puntos de los 18 posibles (tan sólo el Otelul Galati ha logrado un botín mayor) y ha concluido la fase de grupos con magníficas sensaciones al derrotar con consistencia al Olympique de Marsella (3-1) en un duelo que dirimía la primera plaza del grupo. Igualmente, el plantel de Pereira es, con poco margen para las dudas, uno de los más compensados y potentes de la competición, con figuras como Jõao Moutinho, Hulk o James Rodríguez. A éstas se ha unido ahora un ilustre del club portugués, Lucho González, quien ha regresado a la que fue su casa en calidad de cedido con la misión se suplir la baja de Fernando Belluschi, enviado en préstamo al Génova.
De esta forma, Douglas será testigo de una eliminatoria de muchos quilates que tendrá su primer asalto en el Emirates Stadium para, finalmente, dilucidar en Do Dragão qué equipo pasará a formar parte del selecto club de los ocho mejores de Europa.
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martes, 13 de mayo de 2014
AC Milan - Málaga: La quimera de Al-Thani echa un pulso a la eternidad.
Una irrefrenable corriente de optimismo se ha establecido en la Costa del Sol en los últimos meses. Desde que el jeque qatarí Abdullah Al-Thani decidiese tomar las riendas del Málaga C.F. e invertir sus codiciados petrodólares en un arriesgado y entusiasmante proyecto para el club, todo ha ido de cara para el conjunto boquerón. Primero fueron desembarcando, sin prisa pero sin pausa, una hilera de ilusionantes futbolistas dispuestos a cambiar para siempre el sino del club malacitano de la mano de uno de los comandantes mejor reputados para semejante tarea, el 'Ingeniero' Manuel Pellegrini. Después fueron acumulándose los resultados positivos hasta que, al final de la pasada temporada, la cosecha había dado como fruto un subcampeonato liguero y, por primera vez en la historia del club, una plaza en la Liga de Campeones para el curso siguiente.
Ahora, el conjunto andaluz ha dado un paso más en su audaz andanza y se ha colado entre la hidalguía del fútbol europeo tras completar una fantástica liguilla en la que ha dejado en la cuneta a históricos del viejo continente como Inter de Milán o Borussia de Dortmund. Un fútbol alegre, vistoso (claro producto de la innegociable concepción estética del balompié de la que siempre ha hecho gala Pellegrini) y la falta de presión son los principales argumentos que respaldan la propuesta futbolística de un conjunto blanquiazul que no deja de soñar.
Llegado a este punto, será el AC Milan, un club de notabilísimo linaje, de imponente historial en la máxima competición europea (siete títulos le amparan), el encargado de calibrar si las aspiraciones de la escuadra malacitana constituyen una realidad estrechamente ligada al éxito o si, por el contrario, no son más que un pasajero delirio de grandeza. Clasificado para los octavos de final como primero del Grupo B, el conjunto 'rossonero' ha completado la liguilla con una solvente trayectoria sólo deslucida por el 0-3 que el Schalke 04 le endosó en San Siro. Pero al margen de este tropiezo, la andadura de la escuadra entrenado por Massimiliano Allegri ha sido, sin lugar a dudas, sólida y fiable. No en vano, los transalpinos han accedido a esta primera ronda eliminatoria como el segundo equipo que menos goles ha concedido (apenas 6 en los 6 choques disputados). Por si esta fiabilidad no fuese suficiente aval para los italianos, nadie debe olvidar el enorme potencial del que dispone Allegri en la parecela ofensiva, donde podrá alinear a toda su pléyade de astros: Zlatan Ibrahimovic, Alexandre Pato, Antonio Cassano y Robinho. Además, también tendrá a su disposición dos variantes más: la veteranía de Filippo Inzaghi y Maxi López, y la juventud y el descaro de Stephan El Shaarawy.
Así pues, un escollo muy difícil de sortear aparece en el camino del nuevo Málaga de Al-Thani. Sin embargo, aunque la grandiosa tradición de su rival imponga respeto en la Costa del Sol, la ilusión, el deseo y el hambre de los pupilos de Pellegrini parecen convincentes premisas para una afición que sueña con que el próximo miércoles, una vez más, el himno de la Champions embruje La Rosaleda.
Ahora, el conjunto andaluz ha dado un paso más en su audaz andanza y se ha colado entre la hidalguía del fútbol europeo tras completar una fantástica liguilla en la que ha dejado en la cuneta a históricos del viejo continente como Inter de Milán o Borussia de Dortmund. Un fútbol alegre, vistoso (claro producto de la innegociable concepción estética del balompié de la que siempre ha hecho gala Pellegrini) y la falta de presión son los principales argumentos que respaldan la propuesta futbolística de un conjunto blanquiazul que no deja de soñar.
Llegado a este punto, será el AC Milan, un club de notabilísimo linaje, de imponente historial en la máxima competición europea (siete títulos le amparan), el encargado de calibrar si las aspiraciones de la escuadra malacitana constituyen una realidad estrechamente ligada al éxito o si, por el contrario, no son más que un pasajero delirio de grandeza. Clasificado para los octavos de final como primero del Grupo B, el conjunto 'rossonero' ha completado la liguilla con una solvente trayectoria sólo deslucida por el 0-3 que el Schalke 04 le endosó en San Siro. Pero al margen de este tropiezo, la andadura de la escuadra entrenado por Massimiliano Allegri ha sido, sin lugar a dudas, sólida y fiable. No en vano, los transalpinos han accedido a esta primera ronda eliminatoria como el segundo equipo que menos goles ha concedido (apenas 6 en los 6 choques disputados). Por si esta fiabilidad no fuese suficiente aval para los italianos, nadie debe olvidar el enorme potencial del que dispone Allegri en la parecela ofensiva, donde podrá alinear a toda su pléyade de astros: Zlatan Ibrahimovic, Alexandre Pato, Antonio Cassano y Robinho. Además, también tendrá a su disposición dos variantes más: la veteranía de Filippo Inzaghi y Maxi López, y la juventud y el descaro de Stephan El Shaarawy.
Así pues, un escollo muy difícil de sortear aparece en el camino del nuevo Málaga de Al-Thani. Sin embargo, aunque la grandiosa tradición de su rival imponga respeto en la Costa del Sol, la ilusión, el deseo y el hambre de los pupilos de Pellegrini parecen convincentes premisas para una afición que sueña con que el próximo miércoles, una vez más, el himno de la Champions embruje La Rosaleda.
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El Ajax y Vermeer resisten ante un buen Betis
Betis y Ajax se veían las caras en el segundo encuentro de este arranque matutino de los octavos de final de la Champions douglasiana. El Benito Villamarín recibía por primera vez en su historia un partido de eliminatoria de la máxima competición continental a nivel de clubes, y el ambiente en las gradas, como se puede suponer, era absolutamente espectacular. 50.000 cartulinas verdes y blancas se alzaron a la salida de los jugadores, y otras tantas gargantas corearon al unísono, todo pasión, un himno que convirtió el momento en una oda al sentimiento bético, que vivía sin duda una de sus noches más gloriosas. Espoleados por el apoteósico ambiente, los chicos de Pepe Mel salieron al campo a todo trapo, atacando para trasladar al marcador la ventaja que ya le había concedido su hinchada desde el primer minuto. Una estampida que pilló desprevenido a un Ajax quizá superado por la grandiosidad del ambiente y del partido al que se enfrentaba. No hubo noticias de los holandeses en la primera media hora, un monólogo verdiblanco que, para lamento del Villamarín, no se tradujo en goles, aunque a punto estuvo Beñat con un disparo que se estrelló en la parte lateral de la madera. Cuando amainó el aluvión local, y al verse sin daños por la extraordinaria actuación del mete Vermeer, autor de varias paradas inverosímiles, los de De Boer contraatacaron con minutos de buen fútbol y ocasiones, como la que tuvo Eriksen con una preciosa vaselina que de no ser por la cruceta se habría convertido en uno de los goles de la competición por belleza y trascendencia. Al descanso se llegó con un 0-0 muy injusto para el campeón español y salvador para los ajacied, reforzados al saber que lo peor había pasado y sacudidos los nervios del comienzo del choque.La segunda parte fue, por ello, mucho más igualada, con un Ajax con menos complejos y un Betis que, aun así, seguía siendo el dominador del partido. Beñat y Salva Sevilla movían bien al equipo en el medio, y Rubén Castro buscaba arriba algún pase al hueco en las cercanías del área rival que no llegó. A pesar de ello, ocasiones para los de Mel no faltaron, aunque se reducían prácticamente a disparos lejanos buscando sorprender a un Vermeer muy seguro cuya confianza le pudo jugar una mala pasada en un golpeo bombeado de Salva Sevilla que besó el larguero. Apenas hubo más acercamientos de un Betis algo cansado por el esfuerzo realizado en la primera parte, y el Ajax tampoco le hizo ascos al 0-0 que deja un partido de vuelta muy abierto en el que puede ocurrir cualquier cosa.
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Schalke y Liverpool dejan todo para Anfield
Arrancaron al fin los octavos de final de la Champions League de Douglas con un Schalke-Liverpool que se preveía muy igualado y con muchas alternativas. El Veltins Arena recibía a uno de los grandes de Europa en la primera ronda eliminatoria, hecho al que se está acostumbrando la ciudad del Ruhr en los últimos tiempos. El susodicho en este caso era el Liverpool, un equipo que lideró con autoridad un grupo complicado y que acudía a Gelsenkirchen con el claro objetivo de sacar un resultado favorable que les permitiera afrontar la vuelta en Anfield la semana próxima sin excesivos problemas. Con el máximo respeto, eso sí, por un Schalke que ha demostrado en la fase de grupos que es capaz de plantar cara a rivales poderosos, sobre todo en casa, aunque ha sido curiosamente en una de sus salidas cuando se han mostrado realmente a Europa como un club a tener en cuenta. Fue en Italia, en San Siro, ante un Milán invicto hasta el momento y líder de grupo, y los pupilos de Stevens dieron un auténtico recital que silenció el histórico estadio milanés con un imperial Raúl a la cabeza. Era a él por tanto a quien se aferraban hoy, en un partido fundamental para las posibilidades de los alemanes en esta ronda.
La importancia del choque derivó, para desgracia de los espectadores, en una cautela máxima por parte de dos equipos que se centraron en no cometer errores, descuidando el ataque de una forma bastante clara. Los primeros minutos fueron de tanteo, con mucho juego horizontal en el medio sin tomar apenas riesgos. Ningún equipo era dominador claro de la situación, pero tampoco parecía que les preocupase demasiado, concienciados como estaban ambos de que lo más importante era no encajar goles, o al menos no dar facilidades al rival para que eso sucediera. Cosas del fútbol, cuando poco antes del descanso los locales parecieron estirarse un poquito más hacia el campo red fue cuando tuvo lugar la que sería a la postre la ocasión más clara de todo el encuentro. Luis Suárez recibió un pase entre líneas de Gerrard y, sin pensárselo dos veces, buscó el palo largo de Fährmann desde la frontal. La madera repelió el disparo ante el silencio del Veltins, que daba por bueno el resultado que reflejaba el marcador al término de los primeros 45 minutos, a la espera de que su equipo diese un paso adelante definitivo en búsqueda de desequilibrar el partido. Paso adelante que no llegó, y solo algún destello fugaz de Raúl o del joven Draxler, aclamados en todo momento por una afición que les adora, pusieron en apuros a un Liverpool bien plantado que tampoco se volvió loco y regresa a Anfield con un resultado que probablemente hubiera firmado antes de empezar. Así pues, 0-0, un marcador que tampoco deja descontento al Schalke, que viajará a Inglaterra sabiendo que un gol les da muchas posibilidades de acceder a la siguiente ronda, y que obligará a los de Dalglish a llevar la iniciativa en un partido de vuelta que esperemos tenga mucho más que decir que este primero.
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lunes, 12 de mayo de 2014
Liverpool - Schalke 04: Raúl, a la conquista de Anfield
Otro de los cruces más atractivos de esta primera ronda eliminatoria de la Champions League en Douglas es el que va a enfrentar a Liverpool y Schalke 04. Los de Kenny Dalglish parten como favoritos ante un equipo que depende mucho de su estrella, Raúl González, que para suerte de los mineros casi siempre responde en una competición que le viene como anillo al dedo, no en vano es el máximo goleador histórico de la misma. No lo tendrá nada fácil, eso sí, frente a un portero que le conoce bien, que está teniendo este año actuaciones decisivas no solo bajo palos sino también en ataque con asistencias e incluso un gol, y que ya sabe lo que es eliminar al '7' de unos octavos de Liga de Campeones, pues lo hizo en 2009 eliminando a un Real Madrid que no logró batir a Pepe en 180 minutos y que salió vapuleado de Anfield (4-0).Reina y su Liverpool, tras acceder in extremis en la última jornada de la Premier a la máxima competición continental a costa del Fulham, han demostrado que se sienten muy a gusto en esta competición que ha tenido al equipo del Mersey como vencedor en cinco ocasiones (el que más tras el Milan de Allegri). En un grupo complicadísimo, con Bayern, Sporting y Anzhi, los reds, tras un inicio dubitativo, dieron una demostración de poderío en una segunda vuelta para enmarcar en la que ganaron los tres partidos con autoridad y con solo un gol en contra que les permite ser el segundo equipo menos goleado del torneo tras el Otelul.
Enfrente tendrán a un Schalke bastante irregular que se metió al bombo de octavos en el último partido al imponerse al Shakhtar en el Veltins (3-1). Sin muchos alardes pero con una exhibición para la historia, al vencer por 0 a 3 en San Siro al Milan (líder de grupo) con un recital de época de un Raúl superlativo en todo momento, autor de un hat-trick que se quedó incluso corto para cuantificar la grandiosidad de su actuación. Un partido, el de San Siro, que ilustra perfectamente la dependencia del Schalke de su gran estandarte, en cualquier caso bien rodeado con jugadores de calidad como el joven Draxler, una de las grandes esperanzas de la afición minera, o 'La Foquita' Farfán.Ingleses y alemanes protagonizarán en la próxima semana un choque bastante abierto entre dos equipos de buen gusto futbolístico en el que el grado de inspiración de Raúl y la capacidad de Reina y la defensa liverpudlian para contrarrestar su impacto en la eliminatoria se antojan decisivos.
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