jueves, 15 de mayo de 2014

Málaga y Milan firman unas insípidas tablas en La Rosaleda.

Batalla irresoluta en La Rosaleda. La ilusión en torno al partido y, sobre todo, al Málaga de Pellegrini y sus posibilidades frente al todopoderoso AC Milan se habían disparado. Sin embargo, por algún caprichoso designio del destino, la magia de las grandes noches europeas se olvidó de pasar por Málaga. Ninguno de los veintidós futbolistas que comparecieron sobre el césped estuvieron encantados por el duende que acompaña a las grandes gestas futbolísticas. De esta forma, el choque de ida de octavos de final que midió a Málaga y Milan en territorio malacitano quedó en una igualada sin goles que dejó al público con un agridulce sabor de boca. Por un lado, el espectáculo, pese a tratarse de un choque que ofreció alternativas y algunas ocasiones de gol, no acabó de ser ese hermoso ejercicio de fútbol que podía presuponerse. Por otro, sin embargo, el resultado final no acaba de ser malo para un Málaga que partía en la eliminatoria por debajo de su rival en lo que a favoritismo se refiere.

Así, el choque dio comienzo con ambos equipos cohibidos por los miedos y tomando muchas precauciones en la retaguardia. Tal vez demasiadas para los casi 30.000 espectadores que colmaban las gradas de La Rosaleda y que veían como, alcanzada la media hora de encuentro, las oportunidades de gol habían brillado por su ausencia. Apenas algún tímido acercamiento de la punta de lanza dispuesta por Pellegrini (Rondón-Cazorla-Joaquín) y las siempre peligrosas y geniales apariciones del ariete sueco Zlatan Ibrahimovic maquillaban un romo espectáculo. Esta misma tónica se mantuvo en el segundo acto, cuando los dos entrenadores empezaron a mover ficha con vistas a protegerse y conservar lo conseguido o, más bien, no perder lo que no se había perdido durante todo el choque. Las sustituciones cortaron definitivamente el poco ritmo que la contienda había tenido, de modo que la recta final se convirtió en un páramo futbolístico en el que las revoluciones fueron disminuyendo hasta que el colegiado señaló el camino de los vestuarios con un empate sin goles. La magia tendrá que esperar. San Siro dictará sentencia.

MÁLAGA CF    0
AC MILAN       0
(La Rosaleda, 29.989 esp)

MAL: Caballero, Jesús Gámez, Mathijsen, Demichelis, Monreal, Toulalan, Maresca, Joaquín (Weligton, min.85), Cazorla, Isco (Eliseu, min.72) y Salomón Rondón (Seba Fernández, min.83).

ACM: Abbiati, Abate, Bonera, Thiago Silva, Antonini, Gattuso, Ambrosini (Aquilani, min.75), Seedorf, Kevin Prince Boateng (Nocerino, min.70), Emanuelson e Ibrahimovic (Pato, min. 68).

miércoles, 14 de mayo de 2014

Fuego chipriota en Gerland.

Sorpresa mayúscula para abrir fuego en la primera fecha de octavos de final de la Liga de Campeones douglasiana. Después de dos combates nulos en Veltins-Arena y Benito Villamarín, el tercer choque de ida confrontaba a Olympique de Lyon y Anorthosis Famagusta en un egregio escenario, el Stade de Gerland, familiarizado a las grandes noches europeas en las últimas campañas. Sobre el césped, un Olympique sumido en un mar de dudas, nostálgico de tiempos pretéritos, y el novel Anorthosis, totalmente desacostumbrado al gran artificio del torneo douglasiano y titubeante en territorio ajeno. En la gradas, una afición local recelosa de su equipo y una hinchada visitante tan pasional y ardiente como siempre que iluminaba el coliseo francés con bengalas y ambientaba el escenario con sus sonoros cánticos.

En este contexto dio comienzo un encuentro poco propicio para los pronósticos. Si acaso, la tradicional solvencia del Olympique en su estadio, la mayor calidad individual de sus jugadores y el casi nulo bagaje de la escuadra chipriota en sus desplazamientos por el viejo continente señalaban al conjunto local como favorito para alzarse con el triunfo a la conclusión del choque. No obstante, la contienda comenzó del mismo modo en que lo hicieron los otros dos partidos disputados en el día: marcada por la cautela y el respeto, con una ligera intención ofensiva del equipo local que, en cualquier caso, poco peligro real trasladaba al rival. Alcanzada la media hora de encuentro las cosas empezaron a cambiar. El Anorthosis desterró sus temores y complejos y comenzó a desmelenarse cuando conseguía recuperar el balón. Consecuentemente, los contragolpes de los hombres de Ronny Levy empezaron a funcionar y sembrar el pánico en Gerland. El Lyon parecía incapaz de encontrar soluciones, y poco a poco fue diluyéndose sobre el terreno de juego.
Mientras, el poderío ofensivo del cuadro visitante crecía incesantemente, generando ocasiones de gol cada vez más claras, entre las que destacó un larguero del ariete Ioannis Okkas. Ya entrada la segunda parte, la situación no había cambiado, y dos disparos casi seguidos del mediapunta Vincent Laban que se estrellaron en la madera se convirtieron en preludio del momento clave del choque. En apenas unos segundos, el signo del partido cambió de forma irremediable. Primero, pudo haber sido el cuadro galo el equipo que diese un golpe de efecto en el encuentro, cuando el punta argentino Lisandro López dispuso de una formidable ocasión que no pudo resolver ante un magistral Kozacik. Acto seguido, el turno de sentenciar fue para un Anorthosis que, esta vez sí, no erró. Tuvo que ser uno de los que a priori estaban destinados a ser actores secundarios  partiendo desde el banquillo, Marquinhos, quien abriese la lata con un majestuoso disparo ajustado que, tras besar el poste, se introdujo en la portería de Hugo Lloris. El luminoso señalaba por aquel entonces el minuto 78. Demasiado tarde ya para un Olympique que nunca se había llegado a encontrar cómodo sobre la hierba. Los últimos diez minutos se convirtieron en una apoteósica celebración para una afición chipriota que ya se frota las manos con un resultado (0-1) que hace el sueño del Anorthosis un poco más real.

FC OLYMPIQUE LYONNAIS       0
ANORTHOSIS FAMAGUSTA FC  1
(Stade de Gerland, 40.946 esp)

OLY: Lloris, Reveillere, Cris, Lovren, Cissokho, Källstrom (Briand, min.82), Gonalons, M. Bastos (Belfodil, min.89), Gourcouff, Lacazette (Gomis, min.76) y Lisandro López.

ANO: Kozacik, Janicio Martins, Sprockel, Colin, Marko Andic, Makris, Laban (Sielis, min.80), Rezek, R. Laborde (Marquinhos, min.66), Evandro Roncatto y Okkas (Tomasic, min.86).

GOLES: 0-1, Marquinhos (min. 78)

Oporto - Arsenal: Los dragones asustan en Londres.

Una vez más, al Arsenal le toca bailar con la más fea. Como viene siendo costumbre en las últimas campañas, desgraciadamente para la parroquia 'gunner', la suerte ha sido implacable con ellos en el sorteo de los octavos de final de la Liga de Campeones dougeliana y ha vuelto a emparejar al equipo londinense con uno de los 'cocos' del bombo. En esta ocasión, ha sido el Oporto, el segundo mejor equipo de la fase de grupos, el conjunto que la fortuna ha reservado al equipo británico para medirse en duelo a vida o muerte. Además, la temida escuadra portuguesa contará con el apoyo de su público en el siempre definitorio partido de vuelta, hecho que, a todas luces, parece que convertirá la eliminatoria en una severísima penitencia que el Arsenal habrá de soportar si quiere volver a pisar los cuartos de final de la competición continental de mayor rango.

En cualquier caso, el tiempo para lamentaciones ya pasó en Londres, donde ahora se mira hacia el determinante encuentro de ida (que se disputará en feudo 'gunner') con confianza y seguridad. Tras el doble varapalo que supuso para los hombres de Arséne Wenger tanto la derrota en la última fecha de liguilla que les relegó a la segunda posición del Grupo D (cayeron 2-1 ante el Anorthosis, que se aupó hasta la primera plaza), como el emparejamiento con el temido Oporto apenas unos días después , la fe ha regresado al vestuario del Arsenal gracias al tremendo apoyo recibido por su hinchada en los últimos días y, sobre todo, a la encomiable labor que el cuerpo técnico del club está realizando en lo referente a motivación y autoconfianza. Wenger y sus ayudantes están recurriendo a vídeos de los partidos del equipo en la pasada Premier League para demostrar a sus futbolistas que, si pudieron alcanzar el subcampeonato liguero doméstico hace apenas
unos meses (logrando, además, discutir el título al temible Sunderland de Steve Bruce hasta la penúltima jornada), también pueden dar la campanada en la primera ronda eliminatoria de la Liga de Campeones y acabar con la andadura del Oporto por el torneo. Asimismo, la gran estrella del equipo, Robin Van Persie, ha superado definitivamente las molestias que le lastraron en las últimas semanas y se encuentra ya a pleno rendimiento. Junto a él, grandes nombres como Theo Walcott, Thomas Rosicky o Jack Wilshere liderarán al batallón bitránico en su dura contienda.

Mientras, el Oporto de Vítor Pereira llega al cruce como una auténtica centella, a un vertiginoso ritmo de crucero con el que arrasó en el campeonato liguero luso y con el que también ha dinamitado el Grupo C de liguilla de la Liga de Campeones. Primero con solvencia, el cuadro luso ha obtenido 13 puntos de los 18 posibles (tan sólo el Otelul Galati ha logrado un botín mayor) y ha concluido la fase de grupos con magníficas sensaciones al derrotar con consistencia al Olympique de Marsella (3-1) en un duelo que dirimía la primera plaza del grupo. Igualmente, el plantel de Pereira es, con poco margen para las dudas, uno de los más compensados y potentes de la competición, con figuras como Jõao Moutinho, Hulk o James Rodríguez. A éstas se ha unido ahora un ilustre del club portugués, Lucho González, quien ha regresado a la que fue su casa en calidad de cedido con la misión se suplir la baja de Fernando Belluschi, enviado en préstamo al Génova.

De esta forma, Douglas será testigo de una eliminatoria de muchos quilates que tendrá su primer asalto en el Emirates Stadium para, finalmente, dilucidar en Do Dragão qué equipo pasará a formar parte del selecto club de los ocho mejores de Europa.


martes, 13 de mayo de 2014

AC Milan - Málaga: La quimera de Al-Thani echa un pulso a la eternidad.

Una irrefrenable corriente de optimismo se ha establecido en la Costa del Sol en los últimos meses. Desde que el jeque qatarí Abdullah Al-Thani decidiese tomar las riendas del Málaga C.F. e invertir sus codiciados petrodólares en un arriesgado y entusiasmante proyecto para el club, todo ha ido de cara para el conjunto boquerón. Primero fueron desembarcando, sin prisa pero sin pausa, una hilera de ilusionantes futbolistas dispuestos a cambiar para siempre el sino del club malacitano de la mano de uno de los comandantes mejor reputados para semejante tarea, el 'Ingeniero' Manuel Pellegrini. Después fueron acumulándose los resultados positivos hasta que, al final de la pasada temporada, la cosecha había dado como fruto un subcampeonato liguero y, por primera vez en la historia del club, una plaza en la Liga de Campeones para el curso siguiente.

Ahora, el conjunto andaluz ha dado un paso más en su audaz andanza y se ha colado entre la hidalguía del fútbol europeo tras completar una fantástica liguilla en la que ha dejado en la cuneta a históricos del viejo continente como Inter de Milán o Borussia de Dortmund. Un fútbol alegre, vistoso (claro producto de la innegociable concepción estética del balompié de la que siempre ha hecho gala Pellegrini) y la falta de presión son los principales argumentos que respaldan la propuesta futbolística de un conjunto blanquiazul que no deja de soñar.

Llegado a este punto, será el AC Milan, un club de notabilísimo linaje, de imponente historial en la máxima competición europea (siete títulos le amparan), el encargado de calibrar si las aspiraciones de la escuadra malacitana constituyen una realidad estrechamente ligada al éxito o si, por el contrario, no son más que un pasajero delirio de grandeza. Clasificado para los octavos de final como primero del Grupo B, el conjunto 'rossonero' ha completado la liguilla con una solvente trayectoria sólo deslucida por el 0-3 que el Schalke 04 le endosó en San Siro. Pero al margen de este tropiezo, la andadura de la escuadra entrenado por Massimiliano Allegri ha sido, sin lugar a dudas, sólida y fiable. No en vano, los transalpinos han accedido a esta primera ronda eliminatoria como el segundo equipo que menos goles ha concedido (apenas 6 en los 6 choques disputados). Por si esta fiabilidad no fuese suficiente aval para los italianos, nadie debe olvidar  el enorme potencial del que dispone Allegri en la parecela ofensiva, donde podrá alinear a toda su pléyade de astros: Zlatan Ibrahimovic, Alexandre Pato, Antonio Cassano y Robinho. Además, también tendrá a su disposición dos variantes más: la veteranía de Filippo Inzaghi y Maxi López, y la juventud y el descaro de Stephan El Shaarawy.

Así pues, un escollo muy difícil de sortear aparece en el camino del nuevo Málaga de Al-Thani. Sin embargo, aunque la grandiosa tradición de su rival  imponga respeto en  la Costa del Sol, la ilusión, el deseo y el hambre de los pupilos de Pellegrini parecen convincentes premisas para una afición que sueña con que el próximo miércoles, una vez más, el himno de la Champions embruje La Rosaleda.

El Ajax y Vermeer resisten ante un buen Betis

Betis y Ajax se veían las caras en el segundo encuentro de este arranque matutino de los octavos de final de la Champions douglasiana. El Benito Villamarín recibía por primera vez en su historia un partido de eliminatoria de la máxima competición continental a nivel de clubes, y el ambiente en las gradas, como se puede suponer, era absolutamente espectacular. 50.000 cartulinas verdes y blancas se alzaron a la salida de los jugadores, y otras tantas gargantas corearon al unísono, todo pasión, un himno que convirtió el momento en una oda al sentimiento bético, que vivía sin duda una de sus noches más gloriosas. Espoleados por el apoteósico ambiente, los chicos de Pepe Mel salieron al campo a todo trapo, atacando para trasladar al marcador la ventaja que ya le había concedido su hinchada desde el primer minuto. Una estampida que pilló desprevenido a un Ajax quizá superado por la grandiosidad del ambiente y del partido al que se enfrentaba. No hubo noticias de los holandeses en la primera media hora, un monólogo verdiblanco que, para lamento del Villamarín, no se tradujo en goles, aunque a punto estuvo Beñat con un disparo que se estrelló en la parte lateral de la madera. Cuando amainó el aluvión local, y al verse sin daños por la extraordinaria actuación del mete Vermeer, autor de varias paradas inverosímiles, los de De Boer contraatacaron con minutos de buen fútbol y ocasiones, como la que tuvo Eriksen con una preciosa vaselina que de no ser por la cruceta se habría convertido en uno de los goles de la competición por belleza y trascendencia. Al descanso se llegó con un 0-0 muy injusto para el campeón español y salvador para los ajacied, reforzados al saber que lo peor había pasado y sacudidos los nervios del comienzo del choque.
 La segunda parte fue, por ello, mucho más igualada, con un Ajax con menos complejos y un Betis que, aun así, seguía siendo el dominador del partido. Beñat y Salva Sevilla movían bien al equipo en el medio, y Rubén Castro buscaba arriba algún pase al hueco en las cercanías del área rival que no llegó. A pesar de ello, ocasiones para los de Mel no faltaron, aunque se reducían prácticamente a disparos lejanos buscando sorprender a un Vermeer muy seguro cuya confianza le pudo jugar una mala pasada en un golpeo bombeado de Salva Sevilla que besó el larguero. Apenas hubo más acercamientos de un Betis algo cansado por el esfuerzo realizado en la primera parte, y el Ajax tampoco le hizo ascos al 0-0 que deja un partido de vuelta muy abierto en el que puede ocurrir cualquier cosa.

Schalke y Liverpool dejan todo para Anfield


Arrancaron al fin los octavos de final de la Champions League de Douglas con un Schalke-Liverpool que se preveía muy igualado y con muchas alternativas. El Veltins Arena recibía a uno de los grandes de Europa en la primera ronda eliminatoria, hecho al que se está acostumbrando la ciudad del Ruhr en los últimos tiempos. El susodicho en este caso era el Liverpool, un equipo que lideró con autoridad un grupo complicado y que acudía a Gelsenkirchen con el claro objetivo de sacar un resultado favorable que les permitiera afrontar la vuelta en Anfield la semana próxima sin excesivos problemas. Con el máximo respeto, eso sí, por un Schalke que ha demostrado en la fase de grupos que es capaz de plantar cara a rivales poderosos, sobre todo en casa, aunque ha sido curiosamente en una de sus salidas cuando se han mostrado realmente a Europa como un club a tener en cuenta. Fue en Italia, en San Siro, ante un Milán invicto hasta el momento y líder de grupo, y los pupilos de Stevens dieron un auténtico recital que silenció el histórico estadio milanés con un imperial Raúl a la cabeza. Era a él por tanto a quien se aferraban hoy, en un partido fundamental para las posibilidades de los alemanes en esta ronda. 
La importancia del choque derivó, para desgracia de los espectadores, en una cautela máxima por parte de dos equipos que se centraron en no cometer errores, descuidando el ataque de una forma bastante clara. Los primeros minutos fueron de tanteo, con mucho juego horizontal en el medio sin tomar apenas riesgos. Ningún equipo era dominador claro de la situación, pero tampoco parecía que les preocupase demasiado, concienciados como estaban ambos de que lo más importante era no encajar goles, o al menos no dar facilidades al rival para que eso sucediera. Cosas del fútbol, cuando poco antes del descanso los locales parecieron estirarse un poquito más hacia el campo red fue cuando tuvo lugar la que sería a la postre la ocasión más clara de todo el encuentro. Luis Suárez recibió un pase entre líneas de Gerrard y, sin pensárselo dos veces, buscó el palo largo de Fährmann desde la frontal. La madera repelió el disparo ante el silencio del Veltins, que daba por bueno el resultado que reflejaba el marcador al término de los primeros 45 minutos, a la espera de que su equipo diese un paso adelante definitivo en búsqueda de desequilibrar el partido. Paso adelante que no llegó, y solo algún destello fugaz de Raúl o del joven Draxler, aclamados en todo momento por una afición que les adora, pusieron en apuros a un Liverpool bien plantado que tampoco se volvió loco y regresa a Anfield con un resultado que probablemente hubiera firmado antes de empezar. Así pues, 0-0, un marcador que tampoco deja descontento al Schalke, que viajará a Inglaterra sabiendo que un gol les da muchas posibilidades de acceder a la siguiente ronda, y que obligará a los de Dalglish a llevar la iniciativa en un partido de vuelta que esperemos tenga mucho más que decir que este primero. 

lunes, 12 de mayo de 2014

Liverpool - Schalke 04: Raúl, a la conquista de Anfield

Otro de los cruces más atractivos de esta primera ronda eliminatoria de la Champions League en Douglas es el que va a enfrentar a Liverpool y Schalke 04. Los de Kenny Dalglish parten como favoritos ante un equipo que depende mucho de su estrella, Raúl González, que para suerte de los mineros casi siempre responde en una competición que le viene como anillo al dedo, no en vano es el máximo goleador histórico de la misma. No lo tendrá nada fácil, eso sí, frente a un portero que le conoce bien, que está teniendo este año actuaciones decisivas no solo bajo palos sino también en ataque con asistencias e incluso un gol, y que ya sabe lo que es eliminar al '7' de unos octavos de Liga de Campeones, pues lo hizo en 2009 eliminando a un Real Madrid que no logró batir a Pepe en 180 minutos y que salió vapuleado de Anfield (4-0).

Reina y su Liverpool, tras acceder in extremis en la última jornada de la Premier a la máxima competición continental a costa del Fulham, han demostrado que se sienten muy a gusto en esta competición que ha tenido al equipo del Mersey como vencedor en cinco ocasiones (el que más tras el Milan de Allegri). En un grupo complicadísimo, con Bayern, Sporting y Anzhi, los reds, tras un inicio dubitativo, dieron una demostración de poderío en una segunda vuelta para enmarcar en la que ganaron los tres partidos con autoridad y con solo un gol en contra que les permite ser el segundo equipo menos goleado del torneo tras el Otelul.

Enfrente tendrán a un Schalke bastante irregular que se metió al bombo de octavos en el último partido al imponerse al Shakhtar en el Veltins (3-1). Sin muchos alardes pero con una exhibición para la historia, al vencer por 0 a 3 en San Siro al Milan (líder de grupo) con un recital de época de un Raúl superlativo en todo momento, autor de un hat-trick que se quedó incluso corto para cuantificar la grandiosidad de su actuación. Un partido, el de San Siro, que ilustra perfectamente la dependencia del Schalke de su gran estandarte, en cualquier caso bien rodeado con jugadores de calidad como el joven Draxler, una de las grandes esperanzas de la afición minera, o 'La Foquita' Farfán.


Ingleses y alemanes protagonizarán en la próxima semana un choque bastante abierto entre dos equipos de buen gusto futbolístico en el que el grado de inspiración de Raúl y la capacidad de Reina y la defensa liverpudlian para contrarrestar su impacto en la eliminatoria se antojan decisivos.

Otelul Galati - Manchester City: Dos cocos se citan antes de lo esperado en la eliminatoria estrella de octavos

La tercera bola que extrajo Luis Figo del bombo de los cabezas de serie levantó un murmullo nervioso entre los asistentes al sorteo en la sede douglasiana. Era el Otelul Galati, el campeón rumano y el equipo con más puntos de la fase de grupos, por lo que el revuelo estaba más que justificado, aunque no era nada comparado con lo que ocurriría segundos después, cuando el luso sacaba la bola que contenía al rival de los de Munteanu: Manchester City. La sala estalló de júbilo, todos los presentes (salvo los representantes de ambos equipos) se frotaban las manos con la que sin duda será la gran eliminatoria de los octavos de final de esta Liga de Campeones. Se enfrentará el mejor primero contra, con permiso del Sporting, el mejor segundo, el equipo menos goleado contra el más goleador. Un choque de estilos que deparará con casi total seguridad dos encuentros memorables, con un Otelul que parte como favorito pero que no podrá descuidarse ni un segundo si quiere seguir vivo en la competición.
Los datos indican que el primer partido en Manchester puede ser absolutamente decisivo, pues el City es el equipo de la competición que más varía su rendimiento según juegue en casa o lejos de ella. Sus 9 puntos los ha logrado en el Etihad, y lo que es más llamativo aún, solo en casa ha marcado más goles que el resto de equipos del torneo en los seis partidos, pero fuera su casillero de goles está todavía a cero. Es decir, frente al pleno de victorias y más de cinco goles por partido en su feudo, como visitante su bagaje es de 0 puntos con 0 goles a favor y 5 en contra. Si a esto le sumas la fortaleza de un Otelul que ha encajado un solo gol en casa (mejor equipo de la Champions en este aspecto), llegas a la conclusión de que los de Mancini deberán viajar a Rumanía con una buena renta si quieren tener alguna posibilidad.  

En Galati mientras, aunque se lamentan de la mala suerte en el sorteo, se conciencian de que para lograr su objetivo, que no es otro que el de alcanzar la final de Lisboa, tienen que vencer a los mejores, por lo que tendrán que hacer lo propio con el City. Sin sentirse del todo favoritos, aunque su trayectoria en la competición les otorga automáticamente ese papel, los de Munteanu confían en dar la cara en tierra inglesa y encarrilar una eliminatoria que podría complicarse de no estar a la altura en Manchester. 


Eliminatoria por tanto tremenda, de las que se recuerdan durante años, y en la que el factor campo parece que puede ser decisivo. Otelul go home.

Anorthosis - Olympique de Lyon: Rezek y Roncatto lideran la revolución chipriota

La segunda eliminatoria que depararon los bombos douglasianos es una de las que menos interés han despertado entre los espectadores neutrales. Dos equipos dominadores en sus países pero uno, el Anorthosis, sin mucho pedigrí a nivel europeo, y otro, el Olympique de Lyon, para el que cualquier tiempo pasado fue mejor en la Liga de Campeones.
Aunque analizando hombre por hombre, libra por libra, el equipo de Rémi Garde parece superior, lo cierto es que el Anorthosis está un escalón por encima de los franceses, que son según lo visto hasta ahora el equipo más flojo de los octavos (son el conjunto con menos puntos de los clasificados y tienen una de las peores diferencias de goles de la competición).
Con Roncatto al mando, y con Rezek y Okkas aportando los goles, los chipriotas son un equipo muy solidario y comprometido, que hace del Antonis Papadopoulos un auténtico fortín en el que todavía no conocen otra cosa que no sea la victoria, algo que hay que tener muy en cuenta si consideramos que los visitantes han sido Arsenal, Atleti y Olympiacos. Sin embargo, fuera de casa su rendimiento pierde muchos enteros, y su cosecha fuera de Chipre es de un solo punto, el conquistado en la primera jornada en el Emirates. Los siete goles que recibió en otra de sus salidas, al Vicente Calderón, empañan la actuación de una defensa que encajó solo cuatro goles en los otros cinco partidos. Un equipo por tanto muy competitivo y que tiene como principal baza frente a los transatlánticos europeos la fortaleza de un estadio hasta ahora inexpugnable.

Por otro lado, al Lyon se le pusieron las cosas difíciles desde el principio. La presencia del todopoderoso Sunderland en su grupo le relegaba casi de primeras a la lucha por el segundo puesto, en la que tampoco era favorito frente al Villarreal (tercero en España), y menos después de recibir una severa goleada en el partido inaugural en el Madrigal (7-2) y de perder en Gerland frente al Sunderland (1-2). Su clasificación se cimentó en los dos choques frente al Celtic, en los que consiguió seis de los siete puntos con los que terminó la fase de grupos y que le permitieron acceder a octavos al superar a los escoceses, también con siete puntos, por el goal-average. Rémi Garde cuenta con hombres de nivel en su plantilla como el guardameta Lloris, Gourcouff en la mediapunta o Gomis en la delantera, pero no consigue sacarles el máximo rendimiento y sería una sorpresa que dejasen en la cuneta a un equipo mucho más conjuntado como es el Anorthosis.


Ajax - Betis: Juventud y frescura frente a la solidez del campeón español

Una de las eliminatorias a priori más igualadas y atractivas de los octavos de final. El campeón holandés llega pleno de moral tras pasar como primero en el que, tanto por nombre como por nivel real de los equipos, puede haber sido el “grupo de la muerte” de la primera ronda de la competición. Málaga (segundo de la Liga española), Borussia (campeón de la Bundesliga) e Inter (segundo de la Serie A) fueron los conjuntos que le tocaron a los de De Boer en el sorteo de Nyon, por lo que las posibilidades de acceder a los octavos parecían bastante pequeñas para los de Amsterdam. Tras caer en el primer partido en el Signal Iduna Park de Dortmund, el Amsterdam Arena fue testigo de una tremenda goleada al Málaga (4-0) que hizo creer a los ajacied, pero los dos siguientes encuentros frente al Inter, colista del grupo, se saldaron con un punto de seis posibles que dejaron a los holandeses sin apenas opciones de clasificación. Entonces, cuando todo parecía perdido, una épica e inesperada victoria en La Rosaleda ante el líder hizo a los de De Boer depender de sí mismos en un último partido agónico en casa ante el Borussia, que también se jugaba la vida. Era un duelo a cara o cruz en el que los locales debían ganar para pasar de ronda, y finalmente lo acabaron logrando en un partido lleno de sufrimiento que hizo estallar de júbilo al Amsterdam Arena, pues a la victoria ajacied se le sumó una inesperada derrota del Málaga en San Siro que convertía al Ajax en primero.
Por tanto, podemos decir que el Ajax de De Boer es un equipo algo irregular, aunque si algo ha demostrado hasta ahora es que en los partidos grandes no se amilana sino todo lo contrario, y eso es algo que puede ser determinante ahora que llegan las eliminatorias. En cualquier caso, no se trata de uno de los favoritos del torneo, y aunque cuenta con una plantilla compensada y de bastante calidad, con nombres como los de Stekelenburg, Vertonghen, Anita o Eriksen, la juventud y consiguiente inexperiencia del equipo puede jugarle una mala pasada en determinados momentos.

En cuanto al Betis, es un equipo mucho más fiable y sólido, no en vano fue el campeón del torneo de la regularidad en España y no se ha separado de las dos primeras plazas de su grupo en ningún momento. De hecho, su trayectoria en Champions hasta la última jornada era inmaculada, invicto y comandando el grupo, pero la victoria del Apoel en el Benito Villamarín le acabó condenando a una segunda plaza que probablemente no merecía. Cosas del fútbol, puede que finalmente incluso le haya venido bien esa derrota, pues los chipriotas se enfrentarán a uno de los cocos del torneo, el Sporting de Lisboa, en principio superior al Ajax al que se van a enfrentar los de Pepe Mel. Será importante para los verdiblancos mantener su solidez fuera de casa, donde suelen encajar pocos goles y casi siempre anotan, algo que se presume fundamental en estas rondas eliminatorias en las que un tanto puede separar la gloria del fracaso.


En resumen, cruce muy igualado en el que parece imposible señalar un favorito, pues aunque el Ajax se impuso en un grupo complicadísimo, es una incógnita el rendimiento que puede tener a estas alturas, en las que probablemente el Betis sí puede ofrecer más garantías al ser un equipo más hecho.